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La Obesidad es un problema creciente que afecta al 20% de la población adulta en España. Además, un estudio de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) muestra que alrededor del 80% de las personas con obesidad no se perciben como tales. Esto demuestra una falsa percepción entre la población acerca de un problema.

 

Se tiende a minimizar la gravedad de la obesidad. Sino somos conscientes del problema, ¿cómo vamos a abordarlo?

En nuestro país, la tendencia al sobrepeso es un problema creciente que tiene alarmados a los expertos. Un aumento de la obesidad se traduce como un incremento de ataques al corazón, enfermedades del hígado, diabetes y cánceres relacionados con estilos de vida sedentarios.

Se hace necesaria una mayor conciencia e integración de políticas sobre esta problemática creciente.

No es tan sencillo como comer menos y correr más

Si eres corredor en la batalla por perder peso puedes culpar a tus genes. Incluso puedes culpar a tus genes prehistóricos, ya que hace miles de años he incluso, hace solo unas décadas, los humanos gastaban gran parte de su tiempo haciendo trabajos físicos que implicaban un enrome gasto energético.

Para su labor física se nutrían con una dieta rica en alimentos integrales repletos de fibra, fitonutrientes y bacterias vivas. Nada que ver con los alimentos procesados que consumimos hoy en día. Cuando la comida y las calorías escaseaban, sus cuerpos se ponían en modo de supervivencia realentizando el metabolismo, acumulando más colorías (en forma de grasa corporal) y volviéndose más eficientes en sus actividades metabólicas y físicas.

Sus cuerpos hacían todo lo posible por evitar la pérdida de peso y así poder sobrevivir. Desafortunadamente para los humanos de la actualidad, el modo “ahorro de energía” sigue funcionando. Cuando recortamos bruscamente las calorías de nuestra dieta (que es lo que hacemos la mayoría para perder peso), el cuerpo, que es muy listo, reacciona. Se vuelve más eficiente quemando potencialmente menos calorías. Es decir, que mientras que nosotros comemos menos y pasamos hambre para adelgazar, nuestro cuerpo hace todo lo posible para conservar su peso. ¿Por qué? Muy sencillo: estamos diseñados para la supervivencia. Nuestro cuerpo no sabe si estamos pasando hambre a posta o sin querer, así que él se defiende.

Las personas con obesidad son más sendentarias que las personas con normopeso. Conductas como la de “picar” entre horas, es una de las que más se asocian con la obesidad. Una de cada dos personas con obesidad la practican normalmente.

La SEEDO recuerda que el hábito se asocia a una alimentación descontrolada con una ingesta elevada de productos dulces y con un elevado aporte energético.

La Importancia de unos hábitos saludables

Si que es cierto que en nuestro país ha aumentado la ingesta diaria de frutas y verduras a la vez que ha disminuido el consumo de dulces, pero no se acompañan de un incremento de la actividad física que no llega aún, ni de lejos, a la recomendada, sobretodo entre los más jóvenes. A la vez que se incrementa el número de horas que pasamos delante del ordenador.

Puede haber más de una razón para que no consigas perder peso. Entre ellas nos encontramos con una mala planificación en la alimentación y con muchos mitos en torno a ella.

Si realmente queremos perder peso de forma saludable, debemos ponernos en manos de los profesionales. Por otro lado, la dieta sin ejercicio no sirve de nada. Necesitamos gastar mucho más de lo que consumimos o nuestro cuerpo se negará a soltar los kilos de más. El ejercicio es primordial para quemar las calorías extra y deshacernos de la grasa corporal, además de los beneficios que nos brinda a nivel cardiovascular y de autoestima.

En Lavacaquesi, fomentamos la importancia de cuidarnos a nosotros mismos mediante una buena alimentación y unos hábitos de vida saludables.

 

 

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