Seleccionar página

Híncale el diente a Carne de Vacuno, alimentada 100% con pasto

El Dr. Tomás Hernán, doctor en Odontología, dedicado a cirugía bucal y colocación de implantes nos habla de la importancia de la proteínas en la dieta de pacientes .

Como odontólogo dedicado a cirugía e implantes se de la importancia de una dieta adecuada, fundamentalmente tras cualquier intervención a la que son sometidos los pacientes. Generalmente después de las mismas y en los primeros días es necesario mantener una dieta a base de alimentos líquidos y fríos (natillas, purés, helados, gazpacho…) para posteriormente ir introduciendo poco a poco alimentos blandos y tiernos.
En ambos periodos, y de forma paralela, el paciente no debe descuidar que esos alimentos contengan los nutrientes necesarios y el aporte calórico adecuado; es por ello que tanto en el periodo inicial de dieta líquida como en el posterior, de dieta blanda, los alimentos reúnan las características y tengan una calidad adecuada proporcionándole una dieta equilibrada y especialmente rica en vitaminas A y C que contribuyen a una buena cicatrización de los tejidos.
Pensar que durante ese periodo post-quirúrgico no pueden incluir en su dieta la carne, es un error; ya que si la misma es de calidad y se prepara de la forma adecuada, se puede convertir en un buen aliado a la hora de hacer más cómodo el proceso al paciente.

Contra el mito de que la carne debe ser masticada en exceso existen unas pautas para conseguir se deshaga en la boca.
Existen multitud de técnicas que puedes utilizar para que tus carnes queden jugosas y tiernas. Aunque la clave fundamental es comprar una buena carne y mantenerla en perfecto estado hasta el momento de cocinarla.

  • Para la fase inicial o de dieta líquida (generalmente los 3 primeros días después de la intervención), podemos utilizar carne de picada que rehogamos con ajo y cebolla, añadiéndole un poco de caldo de cocido pasándola finalmente por la batidora y pudiendo siempre añadirle puré de patata o bechamel si queremos darle algo más de consistencia.
  • En la segunda fase, de dieta blanda, recomendamos generalmente guisar o asar la carne para que esté tierna, blanda y jugosa a la par que sabrosa. Te aconsejo seguir unas pautas para conseguir un buen resultado en el asado:
  • Elegir una buena pieza que contenga grasa, como por ejemplo lomo alto de ternera junto con una temperatura adecuada (no muy alta, ya que contraería las fibras) y un tiempo de cocción prolongado, alargando el asado nos hará conseguir una carne muy tierna y sabrosa.
  • Debemos dejar reposar la carne después de haberla asado, ya que si las consumimos inmediatamente las fibras y jugos no se habrán relajado, por lo que existiría cierta tensión que provocaría dureza. Es bastante útil envolverla en papel de aluminio una vez preparada y dejarla reposar unos 15 minutos antes de servirla.
  • Así mismo, debemos sacarle partido con un buen corte de la carne, perpendicular a las fibras, para que los filetes no se desmenucen.


Como podéis ver, con recursos y buenas técnicas no es necesario prescindir de la carne después de acudir a cualquier intervención en el dentista; tan solo debéis comprar una buena carne, cocinarla de una manera adecuada para que esté tierna y disfrutar de su sabor.

Dr. Tomás Hernán Pérez de la Ossa | Clínica Dental Dr. Tomás Hernán ( Doctor en Odontología, Postgraduado en Cirugía Bucal y Medicina Oral por la U.C.M) 

X